Tierra pródiga. Tierra de nada

Por Nuria Matías

GUADALAJARA.- En el marco de las festividades por el aniversario de la fundación del estado, la Secretaría de Cultura y el MEG (Museos, Exposiciones y Galerías de Jalisco) desempolvan, desde el fondo más recóndito de colecciones públicas y privadas, su Tierra pródiga. Esta muestra, confusa en su intento de celebrar la riqueza cultural del estado, parece un esfuerzo desesperado por integrar a Jalisco en los relatos legitimados del arte. La colección, más accidentada que curada, oscurece cualquier rastro de la abundancia identitaria que pretende resaltar, a través de salas laberínticas y textos de calidad y profundidad comparables a Wikipedia. 

 Lo que parece ser un esfuerzo constante por desmentir las declaraciones hechas durante la ceremonia inaugural, se presenta como una horda de decisiones contradictorias que esbozan apenas la utopía conservadora y costumbrista impulsada institucionalmente durante años. Esto lleva a que cualquier esperanza de encontrar un reflejo verdadero de la escena artística tapatía se desvanezca en la entrada, frente a un retrato anónimo, anticuado e irrelevante que sintetiza el logro conjunto de la muestra. 

Si hay algo de mérito en esta exhibición, es la capacidad de anonimizar y despersonalizar su contenido, sofocando incluso a los clichés en ocho núcleos repletos de piezas repetitivas; una selección, aparentemente sacada de sótanos olvidados, que es referida cariñosa o satíricamente como "Joyas Familiares". Logra también que los nombres de grandes representantes pictóricos, no solo locales sino nacionales, pasen desapercibidos bajo obras que no reflejan ni un poco aquello que los hizo relevantes. Peor todavía con los "otros artistas que no teníamos como referentes" (Lourdes Gonzáles), o mejor aún, las artistas, de quienes mayormente solo están sus nombres. 

"Una antología es difícil, nunca vamos a quedar bien con nadie", afirma Arturo Camacho, confundiendo su título de doctor con el de curador para esta ocasión. Cabe preguntarse entonces si habrán quedado satisfechos con ellos mismos al intentar conmemorar 200 años de un estado libre, pintándolo como uno que se niega a liberarse de estereotipos obsoletos. Buscan pues transmitir un sentido de evolución, revisando "todas las exposiciones que se han hecho de Jalisco" desde 1942 por organismos igualmente excluyentes, replicando exactamente el mismo modelo. Tomando el “riesgo” de incluir una sección simplista y descontextualizada de pintura pseudo contemporánea, decidiendo acomodarla al estilo de un salón de pintura europeo de hace dos siglos.  

 Este ejercicio resalta clásicos tapatíos, aunque quizá no los mejores, celebrando el purismo, la opulencia y los privilegios de algunos, mientras reafirman su compromiso con el desplazamiento cultural de otros. Demostrando vergonzosamente que las mujeres, incluso las principales representantes artísticas del país, siguen teniendo dificultades para entrar en los recuentos históricos oficiales que se autodenominan diversos. Esto resulta dolorosamente cómico cuando, en presencia de la secretaria de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres, Lourdes Gonzáles (secretaria de Cultura de Jalisco), se reconoce el "esfuerzo por visibilizar a las artistas de este periodo artístico" en una selección que no incluye ni una cuarta parte de nombres femeninos

En palabras de Miriam Villaseñor, directora del MEG, "Tierra pródiga es una invitación a adentrarse en la vasta historia de la pintura en Jalisco para dar cuenta de cómo nuestro estado ha sido cuna de talento y diversidad". A decir verdad, esta muestra, intento de historia sin narrativa, de cronología sin hechos, parece más un impulso por buscar y recordar aquellos antecedentes bien documentados, que a base de divergencias y cuestionamientos que cimentaron realmente la identidad y relevancia del estado. Tierra pródiga. Tierra de nada. 200 años de una tierra pintada, una recopilación que retrata a Jalisco no como un lugar de riqueza cultural, sino como un pueblo atascado en el tiempo, intentando replicar los avances del mundo, pero sin perder nunca las buenas costumbres. 

Tierra Pródiga se presenta en el Ex Covento del Carmen, Guadalajara, Jalisco, del 5 de octubre al 31 diciembre de 2023.