NO MORE WEAPONS! La reificación del acto benefactor*

Por Jorge Francisco Sánchez-Jofras

El 16 de febrero de 2012 el presidente mexicano Felipe Calderón y altos funcionarios de su gabinete de seguridad viajaron a la Ciudad Juárez para develar un letrero espectacular construido con tres toneladas de armas de fuego incautadas por el Ejército Mexicano durante la llamada guerra contra el narcotráfico. Esta acción se presentó en el último informe de la estrategia Todos Somos Juárez: Reconstruyamos la ciudad; espacio coyuntural para resignificar la estrategia de seguridad implementada durante su gobierno.

El gobierno de Calderón buscó contrarrestar la hecatombe social suscitada por la estrategia de combate frontal al narcotráfico con un paquete de acciones gubernamentales encaminadas a promover desarrollo social, educación, cultura, deporte, salud y empleo en el estado de Chihuahua. Solamente en Ciudad Juárez en el año 2010, el gobierno federal destinó un monto de tres mil 322 millones de pesos del presupuesto federal y en 2011, la cantidad de mil 710 millones de pesos. La reducción de montos de inversión entre 2010 en 2011, se debió a que, en el segundo año de la estrategia, los gobiernos estatales y municipales se volvieron socios de la estrategia aportando hasta la mitad de su costo (Gobierno Federal de México, 2011).

Desde las secretarías del gobierno federal se orientaron todos los programas para integrar un nueva estrategia de seguridad a través de dotar a las delegaciones estatales con presupuesto para instrumentar un programa de 160 acciones en las áreas de economía, empleo, salud, educación y desarrollo social, con el objetivo de: “romper con el círculo vicioso de inseguridad al proporcionarle oportunidades sociales y económicas a la población, impulsar la reconstrucción del tejido social y disminuir la prevalencia de conductas antisociales en la ciudad” (Gobierno Federal de México, 2010).

Felipe Calderón y altos funcionarios del gabinete de seguridad develan el letrero NO MORE WEAPONS! realizado por personal de la SEDENA, Ciudad Juárez (2012). Fuente. Presidencia de la República.

El 31 de enero de 2010, 15 estudiantes de la preparatoria CBETIS 128 fueron acribillados con armas de alto poder en una fiesta de cumpleaños, en Ciudad Juárez, al ser confundidos con un escuadrón de sicarios. El ejecutivo federal descalificó los asesinatos asumiendo que se trataba de jóvenes ligados a pandillas a quienes criminalizó y culpabilizó de su muerte con la frase: “si los mataron es porque en algo andaban” (Job, 2020). Al conocerse los detalles del multihomicidio, el mandatario ofreció disculpas a los deudos y viajó al estado de Chihuahua para anunciar el plan de intervención referido. Aunque el 11 de febrero de 2010, durante el evento donde se anunció el programa, fue increpado por Luz María Dávila, madre de una de las víctimas, quien hizo saber al mandatario que su presencia no era bienvenida, ya que él había calumniado a sus hijos y por ello exigía esclarecimiento y justicia para los asesinados.

En esos años el estado de Chihuahua fue la zona cero de la Estrategia Nacional de Seguridad, lo que en los medios de comunicación se conoció como la Guerra contra el Narco. El Operativo Conjunto Chihuahua inició en marzo de 2008 con la llegada de siete mil efectivos del Ejército Nacional. Quintana (2012) recopiló algunos indicadores que exponen el ostentoso incremento de la violencia a partir del comienzo de la guerra calderonista; la cual se hace notar en el alza de la taza de homicidio doloso, que para el año 2010 en Ciudad Juárez se había multiplicado por diez, colocándose en 148.91 por cada cien mil habitantes; de igual manera, después de tres años de iniciado el conflicto, la cifra de homicidio en el estado superó los 11 mil muertos. Conjuntamente, aumentaron crímenes como el secuestro, la desaparición de personas, así como los feminicidios y juvenicidios, situaciones que se agravaron con el atropello a los derechos humanos por parte de cuerpos policiacos y militares.

En el 2012, el mismo año que se develó el letrero monumental, el artista mexicano Pedro Reyes visitó Ciudad Juárez para recoger los remates de armas de alto poder incautadas a grupos criminales, las cuales fueron presentadas como parte del evento de cierre de la estrategia referida, misma que incluyó la destrucción pública de armas por parte del Ejército Mexicano. Reyes conservó los restos del armamento gracias a una invitación del Gobierno Federal de México (CGTN America, 2014).

El antecedente de este donativo es el proyecto Palas por Pistolas, realizado por Reyes en 2007 en el Jardín Botánico de Culiacán, por medio del cual recuperó mil 527 armas de fuego, de las cuales el 40 por ciento correspondieron a armas de uso exclusivo del ejército, a través de una campaña de canje y desarme voluntario organizada por autoridades de Sinaloa en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Las armas recolectadas fueron destruidas en una zona militar aledaña y posteriormente fundidas para crear el mismo número de palas. El mango de cada utensilio lleva la leyenda: 1527 Armas Destruidas, 1527 Palas Fabricadas.

Palas por Pistolas detalle del mango: 1527 Armas Destruidas – 1527 Palas Fabricadas (2008). Fuente: Martha Garzón

Para la realización de este proyecto, aprovechó las campañas de canje y desarme voluntario organizadas por la SEDENA, justificadas como estrategias de control y disminución de la letalidad ocasionada por armas de fuego a la población. Los donatarios que acudieron a entregar sus fusiles en la ciudad de Culiacán recibieron compensaciones en efectivo y cupones gracias al patrocinio de una tienda departamental de la entidad. A pesar del esfuerzo concertado de autoridades estatales, empresa y ciudadanía, el año 2007, en que se realizó el acopio, fue uno de los más funesto en los territorios del Cartel de Sinaloa y los Beltrán Leyva.

Al trabajar con armamento recolectado, Reyes buscó cancelar el potencial bélico del precursor, favoreciendo la elaboración de un instrumento de jardinería, a propósito del cuidado de la vida, que empata con la finalidad del recinto en donde se comisionó originalmente el proyecto. Al acompañar la obra con un árbol que será sembrado, la pieza intenta reemplazar las connotaciones negativas de las pistolas, por la esperanza que simboliza forestar. Adicionalmente, Reyes se comprometió a plantar un árbol por cada uno de los utensilios generados. De esta manera anunció que la pieza sólo puede ser concluida una vez que sean sembrados el mismo número de plantas.

Durante más de una década Palas por pistolas se ha presentado en diversos foros alrededor del mundo: Canadá, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, México y Perú. La intención de Reyes es que ésta obra se active en la consciencia y en los espacios en donde se lleva a cabo la acción de plantar el árbol. En 2017 esta obra se expuso en el Museo de Arte de Sinaloa para presentarse nuevamente en el contexto que la vio nacer. En las palabras del propio artista, la obra cobra particular relevancia al encarnarse en el contexto mexicano: “cuando un niño que ha visto toda la violencia que está ocurriendo en nuestro país, siembra un árbol con una de estas palas, vive una transformación psicológica que le da esperanza y entusiasmo sobre lo que puede ser de nuestro futuro” (Anakeyyful, 2011).

Exhibición en Fordham College at Lincoln Center, Nueva York (2014). Fuente: Fordham University.

Aquí encontramos una narrativa que intenta construir un relato alternativo a la seducción que en el contexto mexicano supone la portación, posesión y utilización de armas de fuego. Entre pobreza, corrupción y precariedad laboral, los mundos juveniles y también los de la niñez conviven con el narcotráfico y el crimen organizado. Más aún, el abuso de poder, el estado generalizado de inseguridad e impunidad con la que actúan los grupos armados, han hecho que las agresiones con arma de fuego se vuelvan una práctica cada vez más normalizada; del mismo modo que pertenecer a grupos criminales se ha vuelto aspiracional, en la medida en que las rutas de movilidad social son inciertas y excluyentes, la carrera en el crimen organizado se vuelve una alternativa.

De manera que, aquellos que logran empuñar una pistola o un rifle de asalto como oficio o tarea, consiguen satisfactores que de otra manera estuvieran negados. A la par que la membresía al crimen organizado ofrece cofradía, protección y respeto, que se sostienen en connivencia con la estructura de gobierno. De manera que las armas se vuelven herramientas de autoafirmación, al imponerse a la fuerza, a la par que obtienen aprobación social al asegurar ganancias económicas e inclusión en la estructura de poder.

Al crecer en los territorios del narco, niños y jóvenes desarrollan una subjetividad afín al ejercicio de la violencia, al menoscabo a la vida de otros, así como indiferencia a las leyes y autoridades civiles en tanto que el poder del crimen organizado se impone y ofrece respetabilidad y beneficios económicos. El alcance de esta configuración de mundo se expresa en la participación desde temprana edad en la estructura criminal. En las calles y municipios del país pululan niños y jóvenes que son halcones o mensajeros, en ascenso a una efímera carrera de sicario. Juegos ominosos de secuestro y tortura entre niños, circulan en los medios, a la vez que la edad mínima para ingresar y cumplir una sentencia penal se ajusta a los 14 años.

En México las campañas de canje de armas y desarme voluntario coordinadas por la SEDENA iniciaron en 2001 (LXIV Legislatura Federal). Estas incluyen campañas comunicativas dirigidas a la población y el procedimiento supone el intercambio por un incentivo económico o un artículo de uso doméstico. El trámite implica acudir a un módulo donde personal militar levanta un acta que certifica la entrega y destrucción; posteriormente ésta se descompone en partes y se deposita en un cajón de desecho ferroso. No es claro si todas las armas se someten a pruebas de balística para conocer si estas fueron utilizadas en homicidios u otros delitos. De no ser así, estas campañas facilitarían la desaparición de evidencia incriminatoria. A pesar de ello, la recolección supone una importante línea de acción de la seguridad pública, al retirar de circulación armamento que frecuentemente se obtiene de forma ilegal.

Para comprender la manera en la que Palas por pistolas transforma la realidad, es necesario remitirse a su concepción, en tanto que la obra se dispone a la acción más que a la contemplación. La intención de Reyes es que ésta se active en la consciencia de los participantes mediante el acto de plantar un árbol. Al operar de este modo, sigue la ruta que Tania Bruguera ha denominado “arte útil”. Bajo este programa la obra se presta a ser utensilio y a la vez útil. En otras palabras, su valor estético descansa en hacer evidentes las herramientas, a la vez que despierta las capacidades para su operación. Si bien el catálogo de trabajos de Reyes comprende diversas estrategias, Palas por pistolas fue clasificada como un ejemplo dentro del archivo del Museo de Arte Útil en el fichero número 71; lo cual circunscribe dicha obra, al doble juego de ser utensilio y acción. Paradójicamente, al situarse en ese campo estético, soslaya los valores simbólicos que son centrales al arte conceptual. Muestra de ello es que la obra se ofrece como un significado cerrado al establecer una relación necesaria entre pala y forestación. Explicitar dicho propósito cancela otras posibilidades de interpretación.

Otro problema que surge al activar la obra como herramienta para determinado fin, es eludir el problema originario de violencia del cual parte. Es necesario considerar que las armas de fuego están imbricadas en las lógicas de poder, tanto para la fundación y defensa del Estado, como para la insurgencia de grupos que disputan su autoridad. Estas relaciones no son exploradas al establecer el significado exclusivamente en la relación de contrariedad instalada en el programa: convertir un agente de la muerte en un agente de la vida.

Colectivo Madres Buscadoras de Sonora (2020). Foto: Cristina Gómez Lima.

Si el significante palas se hubiera dejado abierto, la solución formal de la pala en el contexto de la guerra contra el narcotráfico se articularía en relaciones complementarias y contradictorias a los significados vida y muerte. De esta manera el instrumento que lo empuñan diversos actores del drama nacional –como pueden ser campesinos en la sierra, enterradores en las fosas o madres buscadoras de desaparecidos– adquiriría resonancias múltiples.

La transformación del fierro de las pistolas por palas vía la fundición cancela el valor aurático de las armas, borra la huella de las violencias ejercidas, se suma a la carga de expedientes investigativos extraviados. Este movimiento reificador de la espiral de agravios, también reverbera en la imposibilidad de obtener justicia para los asesinados.

Al acotar en demasía los significados posibles de la obra –a través del acto de plantar un árbol– cancela su potencial crítico y en su lugar suscribe el orden policial de lo sensible (Rancière, 2010). Según el Museo de Arte Útil, la pieza Palas por pistolas busca generar consciencia en torno a la relación directa entre criminalidad y el número de armas en circulación. Este argumento fue explicado a detalle en 2010 en su conferencia de la Serpentine Gallery en Londres. Con esta obra Reyes ensaya un proyecto de cambio social cuyo propósito es crear un modelo de acción global, desde la capital de Sinaloa, una de las ciudades mexicanas más afectadas por el narcotráfico. En palabras de Reyes: el objetivo principal de la pieza es ofrecer un relato al mundo para que en otras ciudades se cuente que en Culiacán lo hicieron” (Thea, 2008).

De vuelta al Campo Marte, una aplanadora destroza una hilera de armas decomisadas en Ciudad Juárez. Más tarde, en el Puente Internacional Córdova-Las Américas un soldador completa detalles del letrero NO MORE WEAPONS! construido por personal de la SEDENA. Esta frase fue instalada frente a la oficina de aduanas, del cruce fronterizo entre Ciudad Juárez y El Paso Texas. La escultura de metal, de 12 metros de ancho y 6 de altura, fue construida con pedazos de rifles y pistolas confiscadas por el ejército en Ciudad Juárez. Las letras de material sólido y compacto están delineadas por una solera. Su color es óxido y aparentemente carece de ornamento, aunque al explorar los detalles, se observan cilindros de revolver, fusiles de armas de fuego, empuñaduras de pistola y hasta gatillos de detonación. Cada letra parece extraída de un modelo a escala de un juguete para armar, como aquellos que se popularizaron durante la guerra fría.

Soldador da los últimos detalles al letrero NO MORE WEAPONS! realizado por la SEDENA en Ciudad Juárez (2012). Foto: Raymundo Ruiz

En la inauguración del letrero el presidente señaló: “Hoy nos reunimos aquí para develar y dejar a la vista de todos un mensaje muy firme y muy claro en contra de la venta y el tráfico indiscriminado de armamento a las organizaciones criminales. Desde aquí, desde Ciudad Juárez en la frontera de México con Estados Unidos decimos no más armas hacia México: NO MORE WEAPONS! (Eje Central TV, 2012)

A través de este mensaje el expresidente Calderón instó al Congreso Estadounidense para tomar las acciones necesarias para detener el tráfico de armas a México. Según explicó en su argumentación, fue a partir de que el gobierno de George W. Bush decidió no renovar la prohibición a la venta de armas de asalto que expiró en el año 2004, de ahí en adelante, México comenzó a sufrir un periodo de violencia que se prolonga hasta nuestros días. Queda la pregunta, si el reclamo tuvo que ver con el fracaso de la operación Rápido y Furioso.

Entre 2008 y 2009, agentes de la oficina del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF por sus siglas en inglés) en Phoenix Arizona, contrataron a traficantes con la intención de rastrear y desmantelar el tráfico ilegal de armas a México. Sin embargo, la operación terminó por empoderar bélicamente al crimen organizado; ya que la gran mayoría de las armas compradas con la autorización y supervisión de la oficina de ATF terminaron en manos de narcotraficantes mexicanos, según señaló el Congreso Federal de los Estados Unidos de América.

A través de estas declaraciones Calderón buscó atraer atención de la prensa internacional en torno a la regulación y venta de armas de asalto en Estados Unidos y el trasiego furtivo hacia México. Sin embargo, su mensaje se disipó entre el cúmulo de actividades de cierre de la estrategia Todos Somos Juárez.

La connivencia con los señores de la guerra, la corrupción en las instituciones del Estado mexicano y la desconfianza en las autoridades encargadas de combatir el delito y garantizar el orden público, son corresponsables de la eclosión de la violencia del narcotráfico. Llama la atención que estas debilidades habían sido identificadas en los documentos rectores de la política sexenal, tal como señala el Programa Nacional de Desarrollo: “la falta de resultados contundentes y el fenómeno de la corrupción ha arrojado como saldo la desconfianza y el descrédito ciudadano en los policías, ministerios públicos, peritos y autoridades del sistema judicial penal” (Gobierno Federal de México, 2007: 67). En conjunto estas situaciones, han exacerbado la indefensión de los ciudadanos e incrementado su vulnerabilidad ante la implacable militarización del territorio nacional en el combate al narcotráfico.

El letrero NO MORE WEAPONS! en el cruce fronterizo del Chamizal permaneció instalado del 16 de febrero de 2012 hasta el 18 de junio de 2015, cuando fue desmontado tras el reclamo de las elites locales, para quienes el mensaje contraviene la vocación turística de la urbe fronteriza. El alcalde de Ciudad Juárez, Enrique Serrano, logró la autorización del gobierno federal para desmontar el letrero monumental y en su lugar sugirió instalar la leyenda: WELCOME TO MEXICO.

Referencias:

Anakeyyful (2011) Palas por Pistolas [video] Recuperado de:

https://www.youtube.com/watch?v=jAVffP029eY

CGTN America (2014) Pedro Reyes turns guns into instruments of peace [video] Recuperado de:

https://www.youtube.com/watch?v=udk7JBa72aY

Eje Central TV (16 de febrero de 2012). Exige Felipe Calderón a EU: No more weapons [video] Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=-JcIuil_VLQ

Gobierno Federal de México (2007). Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012.

Gobierno Federal de México (2010). Estrategia Todos Somos Juárez: Reconstruyamos la ciudad. Recuperado de: http://www.conadic.salud.gob.mx/pdfs/todos_somos_juarez_28junio.pdf

Gobierno Federal de México (2011) Reporte Estrategia Todos Somos Juárez. Recuperado de: www.todossomosjuarez.gob.mx

Job, V. (29 de enero, 2020). Salvárcar: Se cumplen 10 años de otra masacre de estudiantes. Milenio. Recuperado de https://www.milenio.com/policia/salvarcar-cumplen-10-anos-masacre-estudiantes

LXIV Legislatura Federal (2019, 5 de diciembre) La campaña de canje de armas y desarme voluntario debe ser permanente, boletín 2872. Recuperado de:

http://www5.diputados.gob.mx/index.php/esl/Comunicacion/Boletines/2019/Diciembre/05/2872-La-campana-de-canje-de-armas-y-desarme-voluntario-debe-ser-permanente

Museo de Arte Útil (s.f.) Archivo 071, Palas por pistolas

https://museumarteutil.net/projects/palas-por-pistolas/

Museo de Arte de Sinaloa (2017) Comunicado de prensa, no. 791, 10 de agosto.

http://www.culturasinaloa.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=10975:palas-por-pistolas-en-el-masin&catid=35&Itemid=168

Quintana, V. (2012). Chihuahua. Guerra contra el narcotráfico y calentamiento social. Cahiers des Amériques latines, pp. 83-105. Recuperado de: https://doi.org/10.4000/cal.2353

Rancière, J. (2010). El espectador emancipado. Buenos Aires. Manantial.

Reyes, P. (2008) Palas por pistolas [archivo web]. Recuperado de

http://pedroreyes.net/palasporpistolas.php?szLang=en&Area=work

Serpentine Galleries (16-17 de octubre de 2010) Palas por Pistolas [video] Recuperado de:

https://vimeo.com/25452696

Thea, C. (2008) Entrevista con Pedro Reyes. Recuperado de

https://mdc.ulpgc.es/utils/getfile/collection/atlantica/id/1339/filename/1329.pdf

* Texto producido dentro del seminario Los dosmiles. La institucionalización del arte contemporáneo en México, impartido del 24 de septiembre al 12 de noviembre de 2020 por Edgar Alejandro Hernández, dentro de Campus Expandido MUAC/UNAM.