Veterano de la Guerra de México de cara a la pared

POR EDGAR ALEJANDRO HERNÁNDEZ

Recuerdo que a finales de los 90, cuando me iniciaba como reportero, un periodista de la vieja guardia me aconsejó:

Di lo que quieras, escribe lo que se te ocurra, pero nunca te metas con tres temas tabú: el señor Presidente, la iglesia y el ejército.”

No estoy seguro que en aquellos años dicha máxima se llevara al pie de la letra,pero lo que sí estoy seguro es que ese México ya no existe y hoy es posible cuestionar, al menos en el discurso, esta triada que encarna el poder.

El pasado miércoles 27 de mayo el artista Santiago Sierra (Madrid, 1966) realizó la acción “Veterano de la Guerra de México de cara a la pared” en el auditorio de la escuela de artistas Soma, en la colonia San Pedro de los Pinos de la Ciudad de México.

El militar, vestido con su uniforme de combate, estuvo parado de cara a la pared de las 15:00 a las 20:30 horas, por periodos de 45 minutos, igual que lo haría en una guardia oficial. La pieza no convocó a un público masivo, pero sí fue vista por aquellos que se enteraron de la obra a través del anuncio que hizo la galería Labor un día antes en redes sociales.

 

 

"Veterano de la Guerra de México de cara a la pared", 2015. Soma, Ciudad de México, México.
Cortesía: Santiago Sierra/Galería Labor.

 

El público cautivo de la obra fueron los alumnos de Soma que cada que podían se asomaban al auditorio para ver si continuaba el militar en la misma posición,pero la obra rápidamente fue dispersa a través de fotografías que los visitantes subieron a internet.

En esta plataforma secundaria y en línea fue donde aparecieron, de forma casi natural, algunos de los cuestionamientos que Santiago Sierra buscaba poner a discusión. Dentro de los comentarios que generaron las fotografías en Instagram, hubo quien preguntó: ¿cuál Guerra de México? La interrogante, que parecería ingenua, en realidad apuntaba al comentario que el artista propone con su acción. Mostrar con una persona de carne y hueso la guerra que desde hace una década vive México. La guerra contra el narco, tal y como la bautizó la administración calderonista. La guerra que tan sólo en los dos primeros años del gobierno peñista sumaba 57 mil 899 muertos, según el número de averiguaciones previas por homicidios dolosos o culposos que reportó al Semanario Zeta el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Santiago Sierra siempre ha sido muy efectivo al momento de producir obras que refieren a situaciones políticas y sociales con la menor cantidad de elementos. El artista no tuvo que hacer explícita la relación de su pieza con el contexto social, ese mismo la Ciudad de México vivió un caótico día ocasionado por las marchas de protesta que se realizaban a ocho meses de la desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa, Guerrero.

 

 

El militar de cara a la pared, en una posición de total amagamiento, se conectaba con la movilización social en las calles. Una relación similar a la que tuvo su pieza exposición “La Lona”, realizada en febrero pasado en la galería Labor, donde un grupo de jóvenes remunerados permanecían de pie bajo una lona blanca dentro de la galería, a la cual el visitante debía entrar solo.

En la sala no se hace ninguna referencia a los normalistas, pero no era necesario, la referencia estaba en las cabezas del público”, dijo Santiago Sierra en la entrevista que le hice a propósito de “La Lona”.

Lo mismo se puede decir de “Veterano de la Guerra de México de cara a la pared”, el artista no tuvo que hacer referencia directa a la violencia que se vive en prácticamente toda la República. El espectador (presencial o virtual) fácilmente pudo reconocer a qué guerra se estaba refiriendo.

Esta estrategia le ha permitido, desde 2011, repetir la pieza en una docena de lugares de América y Europa, y en todos los casos se buscó a veteranos de los diversos conflictos armados que ocurren en su país (México, Alemania y Colombia) o que tienen algún vínculo con la ciudad donde se presenta la pieza. Por ejemplo, Santiago Sierra ha trabajado con veteranos de Irak y Afganistán en Massachusetts, Estados Unidos; de Irak en Berlín, Alemania; de Vietnam en Adelaida, Australia; y de Paquisha y Perú en Madrid, España.

La apertura que exista en cada país sobre el tema define casi siempre si la pieza se exhibe en un museo, feria, galería o espacio independiente. En México ningún museo público ni privado accedió a presentar la pieza, por ello Santiago Sierra pidió a una escuela de artistas independiente, como Soma, que fuera la sede de su acción. En México la guerra interna es un tema incómodo que se ha convertido en el tabú contemporáneo.

 



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